05 diciembre, 2010

La supremacía de Europa y Norteamérica se ha basado en dos santos decimonónicos. San Daimler Benz; inventor del motor de combustión interna y San Mauser, inventor del fúsil de repetición, cuya máxima síntesis y expositivo es el carro de combate. Con esto hemos ido tirando un siglo. Esperemos que otro santo alemán desarrolle la fusión fría para poder seguir en la terracita mundial otro siglo más, porque en caso contrario, esta "dolce vita" se aproxima a su final.
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1 comentarios: on " "

Josu Ansola dijo...

La verdad, Fer, me sorprendes. Gran aportación y... aviso a navegantes, verdad?

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